diciembre 19, 2017

El distrito turístico, una oportunidad

Ojalá la ciudad sepa aprovechar las ventajas que le otorgará esta figura.

El avance de la iniciativa legislativa que convierte a Cali en distrito turístico, cultural y empresarial de servicios es, sin duda, una buena noticia para la ciudad, pues puede sentar, desde lo administrativo, las bases para que consolide, a partir de la industria del entretenimiento, un engranaje dinamizador de su economía.

Cali tiene, en su riqueza cultural y en su patrimonio natural dos características invaluables para hacer del turismo su gran negocio, pero, siendo realistas, hoy no cuenta con las condiciones necesarias para aprovechar ese potencial.

La ciudad necesita contar con una oferta turística organizada, algo que vaya más allá de los eventos que se hacen en fechas puntuales, una cadena variada y nutrida de lugares y actividades que funcione todo el año, y para ello se requiere un proceso de planificación que estimule, organice y consolide todos los proyectos y establecimientos que puedan hacer parte de ese gran catálogo.

Por eso ser distrito es una oportunidad, porque obliga a pensar la ciudad en ese sentido y a crear la infraestructura administrativa necesaria para ello, porque si bien existe una Secretaría de Turismo, es necesario robustecer la dependencia para que tenga la fuerza necesaria para liderar el proceso.

La salsa y la diversión nocturna, el avistamiento de aves, el Parque Nacional Natural Farallones y la gastronomía son atractivos per se, pero hay que articularlos en una gran oferta. El reto es monumental.

Si Cali no se organiza, el rótulo de distrito turístico le quedará grande y perderá una gran oportunidad de generar ingresos y empleo para su gente.