Octubre 24, 2013
Umberto-Valverde

El cine nacional y los festivales

A los seis días de estar en cartelera, Amores peligrosos, la película de Antonio Dorado, con historia original de Umberto Valverde, Cine Colombia decidió cancelar alrededor de cuarenta salas en todo el país.

En ese momento, la película llevaba 24 mil asistentes y con el ritmo que venía hubiera podido llegar a los cien mil. La explicación es la misma de siempre, unos porcentajes que ellos muestran de asistencia. La ley del cine colombiano nunca pensó en esto, incrementó el apoyo para hacerlo pero sin fundamento para que
llegue a su objetivo final, el público.

Amores peligrosos no ha recibido, que yo haya visto, comentarios en contra. Los pocos escritos han sido a favor. La película no produjo escándalo, que hubiera podido producirlo por las escenas eróticas, bien realizadas, que contiene. Quizás no contó con una buena promoción en Bogotá donde es el peso del consumo, porque no se pudo contar con espacios fuertes como Julio Sánchez, La Luciérnaga y el mismo Canal Caracol, que supuestamente la estaba respaldando. Bogotá para una película o un libro juega un papel decisivo.

Los festivales en Colombia están manipulados para promocionar otras películas, así ocurre con Cartagena, el de Bogotá y el de Cali tan polémico porque su director cobra durísimo pero hace poco trabajo, es un festival con un concepto marginal, que ni siquiera respalda a las películas caleñas, solo trata de inflar el mito de un Caliwood que nunca existió.

Cuando salga esta columna, el viernes, sabremos si Amores peligrosos sobrevivió al poco respaldo de Cine Colombia y puede continuar en su tercera semana. De todas maneras, la película cumplió en sus metas artísticas. Desde esa perspectiva, Dorado y todo el equipo de colaboradores se puede sentir satisfecho.