enero 12, 2018

El bollo perfumado

François R. Cavard M.

“Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después”.

Esta frase del filósofo, estratega militar y general de la antigua China denominado Sun Tzu, ilustra perfectamente la situación actual de la Colombia demócrata, respetuosa del ordenamiento legal, y honorable por cuenta de la amenaza de esa izquierda comunista colombiana narcoterrorista reclutadora de menores de edad con fines sexuales y criminales, y de sus escasos, aunque influyentes, simpatizantes.

Los infames, cobardes y enfermos líderes de ese derrotado ejército de Fracasados Asesinos Repudiados por toda Colombia, de la mano con algunos de sus simpatizantes, primero dieron la lucha demagógica desde su tugurio en el Caribe, y luego se vinieron con esa garrulería, de la mano del alexitímico, a intentar obtener una victoria en las urnas que legitimara su abortada existencia.

Pero, contra todos los pronósticos, se encontraron en Colombia con ese mismo ejército victorioso que así como los venció a sangre y fuego durante 60 años de ataques terroristas, les atendió conforme en las urnas aquel 2 de octubre del 2016 con un contundente No a sus pretensiones. Y ahora, en este 2018, ese mismo ejército victorioso dará la batalla definitiva para hacer trizas sus encanijados e ilegales propósitos.

Los ciudadanos decentes conocemos a ese ejército de Fracasados Asesinos Repudiados por toda Colombia, y nos conocemos a nosotros mismos, por lo que, citando nuevamente a Sun Tzu, ni en cien batallas correremos peligro.

Pueden esos criminales lucir las prendas que quieran, cambiarse el look, pueden incluso hasta bañarse en finas lociones, pero siempre serán un bollo, ahora perfumado, pero bollo al fin y al cabo.