Marzo 18, 2017

El América, mi medicina.

Con el sentido humor que la caracteriza, rememora sus mejores momentos cuando con tan sol seis años viajaba desde Tuluá a Cali, a ver jugar a su eterno amor, el América.

“Yo venía desde Tuluá, llegábamos al Estadio temprano y en la barra se hacía gente del América y del Cali. Por ejemplo la mujer era americana y el marido caleño, entonces todo lo compartíamos, todo era muy bueno porque no habían disgustos ni nada a pesar de que somos rivales en la cancha”, expresa Stella Castellanos, hincha del América.

Su amor por el equipo fue creciendo entre los viajes y las asistencias al estadio, entre los partidos que se ganaban y los que se perdían: “una prima tenía su carrito y me traía al estadio, ¡jugábamos como nunca y perdíamos como siempre!”, exclamó entre risas.

“Para mí el América representa mi medicina, la sangre que me corre por las venas, para mí significa todo. Es muy importante ganarle al Deportivo Cali, aunque ahora que estamos en la ‘A’  y hay partidos muy importantes, uno siempre está pendiente de ganarle a los rivales de casa”, manifestó.

Su historia goza de momentos emotivos y otros que no lo han sido tanto. En 1979 cuando el América obtuvo su primera estrella, la señora Castellanos estuvo internada en la clínica: “ahí sí no pude ir y lloré de alegría porque teníamos la primera estrella y de tristeza porque tantos años acompañando al América y esa vez no pude”, expresó. Este clásico entre el América de Cali y el Deportivo Cali se prepara para disfrutarlo desde el tercer piso del apartamento en el que vive, al lado de sus vecinos y personas allegadas. Al verde le desea suerte, pero su mayor anhelo es que gane el rojo: “no me gusta que pierda el Cali, pero con el América sí”, manifiesta entre risas.

En cada una de sus palabras brota el amor por el América, como cuando recuerdo con emotividad que dejó de asistir a los grados de bachiller de uno de sus hijos por asistir al estadio a ver jugar a su equipo. También cuando exalta con furor: “que viva América hijuepuuurarealidad”.

Entre sus anhelos está que los clásicos se vivan en el estadio Pascual Guerrero: “el estadio del Deportivo Cali me parece muy grande y bonito, pero el transporte es muy difícil. Yo estaría de acuerdo con que pusieran los clásicos en el Pascual para mayor facilidad”.