diciembre 05, 2017

El alimento de los corruptos

Wilson Ruiz

Cada semana estalla un nuevo caso de corrupción en el país, los más aberrantes son los relacionados con los niños, mucho más cuando esos dineros tienen la finalidad de alimentar a los menores más desfavorecidos.

Por eso son escandalosas las revelaciones de la Contraloría sobre los desfalcos en los Programas de Alimentación Escolar, PAE. En cerca de 20 departamentos existen irregularidades por sobrecostos que alcanzan el 500% y mala calidad de los refrigerios.

Es increíble que en un país productor de alimentos se registren más de 100 muertes al año por casusas asociadas a la desnutrición. La responsabilidad no solo es atribuible a los funcionarios que meten la mano en los recursos, también tienen su cuota los organismos de control que tienen la obligación de vigilar las acciones de los servidores públicos.

En las regiones son más frecuentes estos hechos. La Guajira, Chocó, Bolívar, Córdoba, Meta, Nariño y Santander, son los departamentos que figuran con más desfalcos a los programas sociales como el PAE.

Mientras se están cometiendo irregularidades en las contrataciones públicas, pareciera que las autoridades administrativas y los entes de vigilancia miran para otro lado, no se sabe si por negligencia u omisión o porque hacen parte de esas redes que se enriquecen con los dineros de los colombianos.

Los ciudadanos debemos exigir que quienes cumplan funciones de vigilancia de la hacienda, cuenten con los más estrictos requisitos de transparencia y probidad, y sobre ellos también se debe ejercer la acción de la justicia cuando tengan connivencia con los corruptos.