febrero 10, 2017

Doble calzada, la obra sin fin

Las obras en la vía a Buenaventura están paralizadas desde diciembre.

En un par de meses de cumplirán once años del anuncio de la construcción de la doble calzada a Buenaventura y no habrá mucho que celebrar, pues la obra se encuentra paralizada desde diciembre debido a un fallo judicial que suspendió los trabajos entre los kilómetros 64 y 84.

La culminación de la obra estaba programada para el año 2014 y ahora se calcula que, si no hay más contratiempos, la vía esté lista en 2021.

Este proyecto es la mayor prueba de la incompetencia del sector público para ejecutar obras de gran envergadura.

Desde la misma licitación, que fue hecha por tramos, hasta el mal manejo de las comunidades y la lentitud en la compra de predios, la doble calzada entre Buga y Buenaventura ha sido una seguidilla de errores.

Es como si el proyecto no fuera prioritario para el Gobierno Nacional, pese a la importancia que tiene para el comercio exterior, pues a través de esta carretera se mueve el 46% de las exportaciones de Colombia.

En el tramo que quedó en el limbo por la orden judicial las obras quedaron iniciadas y hay alto riesgo de derrumbes, ¿cuánto tiempo más estará así? ¿Cuánto se encarece el transporte de carga por cuenta de los cierres en la vía?

Las fuerzas vivas del Valle del Cauca, con la Gobernación y la bancada de congresistas a la cabeza, así como con el acompañamiento de los gremios, deben ejercer una mayor presión frente al Gobierno Nacional o, de lo contrario, la doble calzada tampoco estará lista para el 2021.

En Bogotá tienen que entender que no se trata de una obra para el Valle del Cauca, sino de un proyecto de gran incidencia en la competitividad del país.