Marzo 04, 2017

La voz femenina que más grabó con Niche

Diana Serna: una voz de prodigio

POR: UMBERTO VALVERDE

Diana Serna es hija de José Jair Serna Giraldo, periodista de radio y prensa, y de Blanca Inés Moscoso, quien fue cantante aficionada y ganó varios concursos, pero no representó a Colombia porque en esos tiempos no era bien visto que una mujer fuera cantante. Sus influencias musicales fueron todo lo que hoy se llama “música para planchar” hasta que a los 12 años conoció a Los Beatles. Estudió en el colegio La Sagrada Familia, institución que representó en un concurso que ganó y le abrió la perspectiva de intentar con la música. Participó en el programa Estudio 80 de Proyectamos TV y salió ganadora. A los 13 años se le abrió la puerta de grabar jingles y trabajó con personas importantes en esa especialidad como Gustavo Arenas, Adolfo Levy, Alberto Ramírez y Jairo Calderón.

Diana Serna también estudió Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Occidente. Desde muy joven conoció la tarima y como pocas ha vivido experiencias inigualables, como su colaboración y grabación con Gloria Stefan, en el mejor momento de esta cantante cubana. Por su capacidad técnica, por su profesionalismo, por su exigencia crítica frente al medio, la admiro. Por eso mismo la he invitado a reiniciar en este año mi colaboración con Occidente en esta sección llamada “A la tarima con Valverde”. Además, es una de las pocas cantantes colombianas que tiene un certificado Grammy por trabajar en una producción premiada por este evento. Es la voz femenina que más grabó con Niche.

-En 1985, Guido Valencia te llevó a La Misma Gente, al siguiente año grabas Tú no sabes amar y participaste de ese momento de éxito de esta agrupación por tres años, sólo tenías 14 años, hoy, a distancia, ¿qué significó todo esto, en esos años de esplendor de las agrupaciones caleñas de la salsa, con sonido caleño?

Gracias a La Misma Gente viví cosas que otros apenas pueden soñar.  Conocí a los más grandes de la salsa y me codeaba con ellos cuando todavía usaba trenzas y media tobillera con falda de colegio. La primera experiencia en un estudio grande fue en Sonolux, Medellín. En una época en la que grabar era caro y prensar aún más caro porque era en acetato. La de La Misma Gente era también la época de Grupo Niche, de Guayacán, Piper Pimienta, La Gran Banda, la Cali Charanga, la Super Orquesta Café. La era en la que todas las grandes orquestas como El Gran Combo, Oscar D’León, la Sonora Ponceña y muchos artistas internacionales venían a Cali varias veces al año y alternaban con músicos locales llenos de talento en mano a mano. La era en la que para mí era común encontrarme con ellos y saludarlos como si fueran familia, en cualquier parte, incluso por fuera de Colombia.

Junto a La Misma Gente Diana viajó a Nueva York

-La intérprete mujer que más ha grabado con el Grupo Niche eres tú. ¿Cuántos temas fueron y cuáles los más importantes para ti? ¿Cómo fue tu relación de comienzo a fin con Jairo Varela?

Las flores también se mueren, Una aventura (12 años), La negra no quiere(versión 12 años), Mi hijo y yo, Duele más, Sin palabras(bolero), Colombia tierra de todos, Las tres son Caribe, Gotas de lluvia, Balseros testimonios de libertad, Santa Isabel de las Lajas, Sonaron los Caoñonazos, Tino y gol, Es mejor no despertar, Sin palabras (versión salsa).15 temas en total. 19 años de historia entre 1993 y 2012. El tema más especial para mí fue Duele más, porque los coros los grabamos solo Jairo y yo.

La relación comenzó cuando yo tenía 15 años y estaba llorando en el suelo por no haber podido tocar en el Festival de Orquestas con La Misma Gente. Un señor muy alto de bigote me preguntó por qué lloraba y le dije “porque llegó el Grupo Niche y no nos dejaron tocar”. Me dio la mano para pararme de la grama y me dijo muy risueño “¡Ay mija! La vida es larga. El próximo año van a estar allá arriba. Yo ya se quién es usted y la he oído cantar. Muy bien. La felicito”. Y sus palabras fueron proféticas. Al año siguiente Juanita Aé era el éxito de la feria y LMG alternó un montón de veces con Niche. Ese episodio se convirtió en anécdota y broma personal.

En 1989 desaparecí de la escena y me dediqué a estudiar Comunicación Social. Una mañana recibí un beeper de Niche Estudio. Jairo me preguntó dónde estaba y me dijo “¿Y usted por qué carajos está estudiando periodismo, si usted es músico? Venga que la necesito para unos coros y la necesito ya”. Ahí comenzó de nuevo mi carrera musical. Por eso digo que él tiene la culpa de que yo ahora sea cantante y no lleve 20 años dándole “letrazos” en la cabeza a más de uno. Absoluto respeto y camaradería de parte y parte. Lo que aprendí de él no tiene precio. Siempre me tuvo en alta estima, respetó y elogió mi trabajo. Su partida de este mundo me produjo un dolor inmenso. Fue un padre musical para mí. Me dejó en la memoria colectiva con temas inolvidables y me dejó una nominación al Grammy americano con el álbum “Propuesta”, lleno de temas clásicos cubanos.

También grabaste con Guayacán, ¿cómo fue eso? ¿Cómo ha sido tu relación con Alexis Lozano?

A Alexis lo conocí en Bogotá en 1991 mientras yo estaba trabajando en un proyecto de Israel Tanenbaum y me llamó a grabar unos coros en “Sentimental de punta a punta”. Los coros más conocidos con Guayacán son los de “Te amo te extraño”, “Torero” y la invitación a cantar “Yo me llamo Cumbia” en el mosaico colombiano.La relación con Alexis ha sido siempre igualmente de respeto y admiración. En el medio se ha hablado mucho del lado oscuro de Alexis y Jairo. Sé que tienen fama de “fregados”. Yo diría que a su manera muy particular comparten el saber qué es exactamente lo que quieren y exigirlo de acuerdo con su personalidad y con quién se enfrentan.Yo no conocí el lado oscuro de Jairo Varela y espero no conocer jamás el de Alexis. Otra anécdota era que Jairo decía en una época que lo único que tenían en común Niche y Guayacán era la corista (Eso me da mucha risa todavía).

-Una experiencia única en tu vida fue grabar y trabajar con Gloria Stefan. ¿Cuántas producciones hiciste con ella? ¿Viviste en Miami para hacer giras con ella o solo viajabas?

Con Gloria grabé todos los coros de su álbum “Abriendo Puertas” que fue premiado con un Grammy americano. Cuando tuve que cantar con ella, viajaba. Viví en Miami un tiempo e hice otro par de trabajos para el equipo de Emilio. Esa experiencia es algo que marcó mi vida con un antes y después. Ahí fue donde conocí cómo se trabaja en grandes ligas. Ahí las cosas no son un juego. Eso me volvió muy exigente conmigo misma y me dio una visión diferente de las cosas. Llamémosle “periférica”.

-¿Alguna vez trabajaste con Fania All Stars? Cuéntame eso, en dónde y creo que estuviste cerca de Celia Cruz, ¿cómo fue ese momento?

Fui telonera junto a Gustavo Rodríguez de la que fue, si no recuerdo mal, la última gira en la que vino Celia con la Fania a Colombia. Visitamos varias ciudades. Con Gustavo teníamos pegado el tema “Nunca más dirás adiós” (Nunca te dejaré ir), en Colombia y en varios países incluso de Europa. Fue muy emocionante. La gente cantaba la canción de principio a fin. Abrirle tarima a la Fania All Stars es un privilegio. Un lujo que pocos han podido darse.Y estar cerca de Celia –viajar en las sillas contiguas, separadas por un pasillo en los dos viajes, verla llegar, hablar y reir con ella fue otro lujo sin medida. Como ella no habrá otra. Es irrepetible. Una estrella de las que no se apagan.

Con Gloria y Emilio Estefan, con quienes Diana aprendió mucho.

El regreso

-Hace poco aceptaste estar en un reality, La Voz, ¿cómo fue la experiencia?

Por motivos personales estuve retirada de la tarima por casi una década. Así que La Voz fue el pretexto para salir “de la cueva”. Para retomar una carrera profesional que estaba dejada de lado. La experiencia fue hermosa mientras duró. Conocí gente maravillosa y compartí mucho tiempo con otras personas que ya conocía. Siento que salí por la puerta grande y que de alguna manera la vida me señaló de forma muy bonita que ese no era mi lugar. Salir bautizada como “La voz impecable de Colombia” por Ricardo Montaner, para mí vale más que haber ganado el reality. Sentí que me estaba dando la venia para seguir “fuera de concurso”. Solo cosas bonitas me quedan. El mejor regalo fue que gracias a haber estado en La Voz, Hernán Orjuela –amigo muy querido ahora- me regaló la asistencia a un seminario con Ron Anderson (el vocal coach de Alicia Keys y Lenny Kravitz para señas) y mi forma de hacer las cosas cambió radicalmente.

-Ya que casi no trabajas en tarima, tus trabajos son diferentes, cuéntanos algo de eso, por ejemplo, narrar en documentales de Discovery y History Channel…

Hace tiempo decidí trabajar mi voz en 360°. Hallar todos sus usos y explorar todas sus posibilidades. He grabado locuciones desde que tenía 13 años. Como cantante, es necesario tener habilidades interpretativas para tocar corazones y la mejor manera que encontré para lograrlo fue empezar a actuar. Hice un casting en Bogotá con el actor Fernando Solórzano para una radionovela, después de grabar el tema musical. Lo presenté por jugar. Por pasar el reto. Regresé a Cali ese día a las 6 PM y a las 8 PM me llamaron a decirme que había ganado el protagónico. Estuve en Bogotá 4 meses grabando y aprendiendo de actores maravillosos, dirigida por Fernando Solórzano y con libretos de Mauricio Navas. De ahí se desglosaron los trabajos de doblaje y participé en algunos documentales como voz narradora para los canales que mencionas. También hice doblaje de un par de cortos personajes animados para series de Disney Channel. Ahora soy la voz corporativa en tutoriales para compañías como Microsoft, Samsung, Mc Donald’s y American Hearts Association entre otras. Adoro mi trabajo como Voice Over Talent.

-Otro de tus trabajos hoy en día es de Vocal Coach, porque tienes la experiencia y los títulos para hacerlo. De verdad, ¿cuál es el estado actual de los cantantes en Cali?

Hace poco este asunto lo planteó alguien a quien quiero mucho, pero que genera polémica y casi lo mandan a la hoguera. En Cali hay talento. Mucho.Lo malo es que a algunos cantantes les parece que se las saben todas. Que porque tienen “millones” (cien) de visitas y “likes” en redes sociales “ya la hicieron”. La arrogancia mata. Creerse el cuento sin hacer méritos es el peor error del mundo. No saber usar el instrumento causa a corto plazo problemas de garganta. ¡O peor! Van a grabar un disco y el pobre ingeniero de audio tiene que hacer maromas para afinarlos con auto tune. Y por lo general a los que menos saben, les da una ira infinita que les digan que están haciendo las cosas mal.Todo se puede entrenar y corregir. Cada cantante es un mundo y cada organismo tiene una gama infinita de posibilidades. Los límites están en la cabeza. Siempre hay una forma de hacer las cosas, pero hay que estudiar. Y pocos están dispuestos  a hacerlo. Solo quieren facturar y figurar. Yo por lo menos seguiré estudiando e investigando cuanto método se me atraviese a ver qué saco de cada cosa que aprendo, porque el que se las sabe todas ya perdió el año.

-He visto que has vuelto a cantar en un bar de amigos. ¿Por qué lo has aceptado?

La respuesta es simple: Porque me gusta cantar. Disfruto estar en un escenario compartiendo con amigos lo que más me gusta hacer en la vida. Tengo el privilegio de manejar un horario flexible y de poder escoger lo que quiero cantar. El concepto del sitio me gusta. Me siento cómoda con compañeros que son muy talentosos y sobre todo gente buena. Y la razón secreta: porque no hay mejor cura contra el miedo escénico –del que soy víctima aunque no parezca- que enfrentar un público pequeño. Me paro en un estadio y no me da miedo. Me paro en el bar y tengo que enfrentar ojos. Quien encara sus miedos, los puede llegar a dominar.