julio 17, 2018

Estas prácticas criminales le hacen terrible daño a la sociedad

Delitos en el servicio de ambulancias en Cali

Por Jaime Sierra Delgadillo
exdefensor del paciente de Cali
Correo: jaimesierra7@gmail.com

Hace poco circuló por las redes sociales un video en el que se observa una maniobra de unas personas en una ambulancia, haciendo un montaje para inventar pacientes por causa inexistentes accidentes de tránsito; es sencillamente vulgar lo que hacen estos personajes, pues además de afectar un servicio tan vital para las personas, quebrantan los mínimos de la confianza; siendo el móvil de este acto delincuencial, robarse los dineros que cubren las pólizas de los accidentes de tránsito (SOAT); llevan al supuesto paciente, para lo cual, quizá algún centro clínico cuestionado se presta para estos menesteres y agotan la cobertura de la póliza en menos de 24 horas, la cual cubre más de 20 millones de pesos.

Estas prácticas criminales le hacen terrible daño a la sociedad, por varias razones: No le prestan el servicio a quienes realmente lo están necesitando, sea por accidentes de tránsito reales o por enfermedades de cualquier naturaleza; más aún, cuando se trata de pacientes por fuera de accidentes de tránsito las ambulancias nunca aparecen; socaban el patrimonio destinado para las personas víctimas de accidentes de tránsito y generan absoluta desconfianza en las personas.

El asunto reviste mucha más gravedad, toda vez, que para poder consumar el objetivo debe constituirse toda una asociación para delinquir en la que intervienen el supuesto accidentado, el técnico y el conductor de la ambulancia, algunas personas de la planta administrativa del centro clínico y ojalá, no haya intervención de guardas de tránsito.

Prácticas como estas deben ser objeto de la más intensa persecución, estricta y aguda investigación y castigo drástico para los responsables; la Fiscalía, la Policía, las Secretarías de Salud deben desplegar todo su accionar para extirpar estos actos; diseñando todo un plan de acción para prevenirlos y sino, para cogerlos en flagrancia. Lo más curioso del asunto, es que al parecer esa ambulancia sigue circulando y quizá con el mismo personal.