febrero 10, 2018

Será necesario reasentar 3.100 hogares

Del jarillón y las invasiones

La complejidad de la recuperación del jarillón es la mejor lección para que la ciudad no vuelva permitir invasiones.

Este año será clave para el proyecto de reforzamiento del jarillón del río Cauca a su paso por Cali. Hasta el momento el dique ha sido liberado del 60% de los asentamientos levantados de manera irregular sobre éste y el 26% de la estructura ha sido reforzada. Se espera que, con la ejecución de las obras contratadas, este año los trabajos lleguen al 51%.

Para seguir avanzando en las obras es fundamental avanzar también en la liberación de espacio, para lo que será necesario reasentar 3.100 hogares, un proceso nada fácil, por el componente social y humano, pero necesario para evitar una tragedia.

Hay que recordar que una ruptura del dique, sobre el que nunca se debieron levantar viviendas, pero que lleva años invadido, podría inundar media ciudad, con consecuencias fuera de todo cálculo.

Si bien la mayoría de estas familias recibirá una vivienda nueva, es un proceso que tiene resistencia, por lo que es necesario hacer un llamado a los habitantes del jarillón a facilitar un proceso que, con su aprobación o sin ella debe seguir adelante por el bien de la ciudad.

Si coinciden una creciente del río y un movimiento telúrico antes de que el jarillón esté completamente reforzado, la tragedia sería inevitable. Hay que recordar que Cali está en una zona de riesgo sísmico.

Ahora que los invasores profesionales promueven la ocupación irregular del Cerro de la Bandera, en el sur de Cali, se debe tomar el caso del jarillón como lección para evitar que este espacio, en proceso de recuperación tras una intensa actividad minera, termine tugurizado.

De nada valdría el gran esfuerzo que se está haciendo con el jarillón si se permite que la historia se repita en otras zonas de la ciudad.