noviembre 15, 2017

Del irrespeto a las autoridades

Las agresiones a funcionarios reflejan el gran descrédito de las instituciones que encarnan la autoridad.

El pasado fin de semana se presentaron en Cali dos casos de agresiones contra representantes de las autoridades. Primero, un guarda de tránsito fue golpeado por el hermano de una ciudadana sancionada por infringir las normas.

En el segundo hecho dos patrulleros de la Policía fueron atacados por sujetos que se negaron a una requisa, mientras personas presentes en el lugar alentaban la golpiza y la registraban en video con sus celulares. ¿Qué está pasando?

Antes de analizar el tema, hay que dejar claro que independientemente de las motivaciones, este tipo de conductas ciudadanas no se pueden aplaudir y, por el contrario, además de recibir sanciones penales, deben ser condenadas socialmente.

Aunque estas agresiones parezcan casos aislados, no lo son, pues hacen parte de un fenómeno social creciente de desconocimiento de las autoridades, motivado en el descrédito de las mismas. Las víctimas de los ataques en cuestión pertenecen a instituciones muy desprestigiadas.

Por lo anterior, no basta con pedirle a la ciudadanía respeto por los representantes de las autoridades, es necesario que la gente perciba una transformación interna de las instituciones para que esto se dé, o seguirá estigmatizando a sus integrantes y pagarán justos por pecadores.

No es un uniforme lo que le confiere autoridad a quien lo porta, si no el reconocimiento ciudadano. En ese sentido, las instituciones deben trabajar por recuperar el respeto perdido, y eso solo se logra con un proceso de autodepuración y con actuaciones transparentes.

Además, hay que construir una relación de respeto mutuo, hoy son noticia las agresiones contra representantes de las autoridades, pero los abusos por parte de las autoridades son recurrentes, eso también genera prevención en la gente.

Nuestra sociedad necesita recuperar sus figuras de autoridad, pero eso solo es posible si se ganan el respeto.