Julio 11, 2017

Cuidar las palabras

Podrá parecer un debate moralista, pero la forma en la que Rigoberto Urán se expresa en público no es la más apropiada.

Más allá de la hilaridad que ha despertado en algunos las palabras subidas de tono que el ciclista Rigoberto Urán ha dicho de manera espontanea en varias declaraciones a la prensa, vale la pena reflexionar sobre el efecto puede tener, sobre todo en las nuevas generaciones, que uno de los ídolos deportivos del país se exprese de esta manera.

Antes de adentrarse en el tema hay que dejar claro que Urán es un gran deportista al que Colombia le debe grandes alegrías, eso nadie lo pone en duda y no es el objeto de este editorial. El desempeño del ciclista antioqueño, como lo está demostrando con su participación en el Tour de Francia, merece todos los aplausos.

Sin embargo, es importante que Rigoberto Urán sea consciente de la responsabilidad que implica ser un referente, y él lo es. Cuando alguien se destaca por sus logros profesio-nales y se convierte en una  personalidad, se convierte también en un modelo a seguir, en un ejemplo positivo; teniendo claro esto, debe procurar que sus actuaciones públicas no promuevan lo contrario.

Si bien la forma en la que el ciclista se ha expresado ha sido coloquial y sin la intención de ofender a nadie, el uso de pa-labras que tienen connotación de vulgaridad termina validando para muchos estas expresiones. Basta repasar las redes sociales para ver cómo muchos celebran y reproducen sus frases, cuando de lo que deberían hablar es de los logro del pedalista.

Allí los medios de comunicación también tienen gran parte de responsabilidad, pues muchos le han dado más imporrtancia a las expresiones de Rigoberto Urán que a su rendimiento deportivo.

No se trata de moralismos ni de mojigatería, se trata de no validar formas de expresión que en otros contextos pueden resultar ofensivas. Todo empieza desde lo básico.

  • Pipe

    Persona encargada del Editorial.

    Excuse que no escriba su nombre, pero en el articulo del que voy a referenciar sobre las palabras de Rigoberto Urán, usted no coloca su nombre.

    Escribo esta carta la editor, debido a mi sorpresa de que haya dedicado una editorial a este tema, desde el inicio veo que se excusa y pienso que de antemano sabe que esta editorial así como lo vacía que es, carece de sentido y es oportunista.

    Nuestros niños escuchan palabras todos los días de gran envergadura en el sentido de su ofensa, y es en los colegios e instituciones donde su curiosidad por el lenguaje y el descubrir que tanto se puede ofender alguien con esto es un tema de todos los días. Y sabe que Sí es un discurso moral el que esta planteando y no vale la pena detenerse a reflexionar sobre esto y menos en una editorial.

    Pienso que este es uno de nuestros problemas culturales, ponemos la moral por encima de la ética, un efecto del intervencionismo religioso donde prima la facha que el contenido. Empecemos a discutir mejor sobre los problemas éticos que nos afectan realmente y que se han normalizado con el rezar y empatar.

    En esa moralidad y fachada, entonces es mejor aparentar que ser uno mismo, le quita el peso a la originalidad y se lo pone a lo que se debe ser, el no debe pensar en que es un referente deportivo y por eso cuidar palabras como “guevonada”, seria censurable si se le viera atacando a alguien a punta de ofensas (como se le ve a muchos ex presidentes) utilizando o no palabras soeces.

    Censure las palabras que polaricen, que destruyan o denigren la integridad del otro.

    Señor o señora editora, utilice la editorial para los temas de reflexión profunda y evite seguir la misma linea de la basura de redes sociales, que el hecho de que en este periódico se pueda acceder de forma gratuita, no le quita peso a que es una prensa escrita que ha ganado su espacio en la comunidad.

    • gladys

      Exactamente Pipe, el vocabulario juvenil cada día es mas “vulgar”, pero como ud dice son mas malas cuando se trata de ofender, nuestros niños a diario escuchan no solo esa palabra sino otras de mas grueso calibre usadas para ofender a quien se le dicen. y no quiero decir que debamos acostumbrarnos a escucharlas, pero cada día es más dificil erradicarlas, porque hasta en los programas de television se dicen sin ninguna censura.

  • ecnomus

    No hay que votarle corriente a esta huevonada, que por cierto es una palabra aceptada por la Real Academia y su significado no es vulgar. por tanto pido que dejen la huevonada jajajaja