junio 13, 2017

Cuando la verdad duele

Julio César García

Indignados se encuentran algunos personajes por las palabras del Expresidente y hoy Senador Álvaro Uribe Vélez en Grecia, cuando en una Cumbre de líderes mundiales manifestó su preocupación por el país y por la manera como lo han estado gobernando. Aquí no cabe el adagio popular que cita “a palabras necias, oídos sordos” porque sus palabras no tienen nada de necias, por el contrario, tienen mucho de ciertas y ello es lo que ha preocupado al gobierno, que digan la verdad  de lo que sucede en Colombia, cuando han querido vender ante la opinión mundial que nos encontramos en el país de las maravillas.

Necias las palabras de Jorge Gómez Pinilla en El Espectador, esas si son necias y no me atrevo a citarlas por respeto con los lectores, ¿ese es el lenguaje que debemos promulgar en los medios de comunicación? ¿Dónde queda la ética profesional que tanto enseñamos en las aulas de las Universidades? Cuando no se tienen los argumentos para defender un gobierno indefendible, no queda más que utilizar cualquier clase de improperios contra quien dice la verdad, aquí no cabe eso de que “la ropa sucia se lava en casa”, es necesario que el mundo sepa lo que ocurre en Colombia, que por el afán de un premio Nobel de Paz, una guerrilla como farc goce de impunidad, que somos tal vez, el único país Latinoamericano donde los docentes deban parar labores para exigirle a un gobierno mentiroso sus derechos, que por el afán de cautivarlos y conseguir sus votos, los ilusionó hace unos años prometiendo lo que no podía cumplir.

Afortunadamente no estamos en una dictadura (cosa que también dijo Uribe en Grecia), pero, hay que recordarle al Presidente Nobel y a su séquito de librepensadores defensores de la paz, que esta no se construye insultando, mancillando ni promoviendo la ofensa a quienes pensamos de otra manera, a quienes por complicidad al terrorismo no nos atrevemos a decir algo diferente a lo que estamos viviendo en el país cueste lo que nos cueste, con la tranquilidad que cada insulto recibido se da ¡CUANDO LA VERDAD DUELE!