Febrero 10, 2017

Consulta popular contra la corrupción

Michel Maya

El 1 de febrero se lanzó la consulta popular contra la corrupción: una firmatón simultánea en más de 26 ciudades del país logró recoger en cuestión de horas más de 100.000 firmas; en Cali se superaron las 15.000.

Esta consulta es una acción liderada por el Partido Verde como respuesta al creciente despertar de la ciudadanía, al malestar y a la inconformidad del país por cuenta de la corrupción y la apropiación privada del erario. Retomando las palabras del exgobernador de Antioquia Sergio Fajardo, “la corrupción es una empresa criminal, más difícil de combatir que las guerrillas y las bandas criminales”, porque parte de una trampa tenebrosa: que roben pero que hagan obras; que roben pero poquito. Es la “aceptación de la cultura de la ilegalidad por parte de la comunidad, impotente ante una corrupción que quieren imponernos como forma de vida”, como insinúa Fajardo.

El senador Antonio Navarro concuerda con Fajardo al señalar que “el serrucho es más peligroso que el fusil”, mientras que la senadora Claudia López afirma que “el gran desafío de Colombia es derrotar la corrupción para construir ciudadanía, Estado y mercado”.

Se necesitan 5 millones de colombianos  que firmen la consulta para ir a las urnas y que 11 millones de personas voten favorablemente para obligar al próximo Gobierno y al Congreso a adoptar las 7 medidas anticorrupción que se proponen, para así combatir a los políticos y contratistas corruptos del país.

La consulta por sí sola no va a cambiar al país; es un paso simbólico pero necesario para avanzar en la imperiosa transformación  de nuestra sociedad, que necesariamente empieza por cambiar la forma de hacer política.

  • ciudadano de a pié

    Este es un momento en que todos los políticos con aspiraciones a curules y cargos públicos comienzan a hablar de honestidad, transparencia, pulcritud y todo lo que concierne a acabar con los malos hábitos de apropiarse de la plata que los ciudadanos han aportado al gobierno con el nombre de impuestos para hacer obras, invertir en salud, educación entre otros; pero una vez elegidos, la plata se sigue desapareciendo a través de los cargos que ellos mismos finalmente van a ocupar. Todos hablan muy bonito, algunos toman cursos de oratoria para convencer a los votantes que ellos si son los que deben ser elegidos y un vez en sus cargos, la plata se sigue desapareciendo siendo este un cuento que nunca acaba. Esta es una de las razones por la cual hay mucho abstencionismo. El ciudadano no cree pero sin embargo hay un porcentaje que siempre vota. De todas maneras, es necesario seguir repicando como el columnista Maya, los medios de comunicación, etc., pero sería más importante que todos los ciudadanos que hacemos parte del pueblo que elige no contribuyamos con nuestro silencio a que la corrupción continúe.

  • juanca2000

    que tal el psicopata y desquiciado Uribe y todas sus ratas del centro robocratico hablando dizque de anticorrupcion, semejantes corruptos y bandidos, Uribe y ese centro mafiocratico es la mata de la corrupcion en colombia y ese bandido pensando dizque en hacer planes anticorrupcion eso da risa