Marzo 01, 2017

Por la defensa del paciente

Conflictos familiares y la afiliación como beneficiario en salud

En muchos casos, el mal manejo de los conflictos familiares se extiende a las órbitas de la afiliación en salud, de tal suerte, que el cotizante abusando de su posición dominante, en retaliación niega la inscripción del familiar al sistema de salud como beneficiario, dejándolo de esta manera en total desamparo. Es decir, se niega a que la persona sea inscrita como integrante del núcleo familiar para quede afiliada al sistema de salud.

Por mandato legal, el cotizante no puede oponerse ni negar la afiliación en salud del familiar que tiene derecho como beneficiario en el sistema de salud; de esta manera, el Estado toma medidas para que esos conflictos familiares no desborden y trasciendan al amparo de salud que tienen las personas; es decir, el derecho de beneficiario en salud NO depende de la voluntad o del capricho del cotizante, solo depende de que se cumplan los requisitos para que proceda la inscripción y estos son: Que efectivamente la persona cotice al régimen contributivo y que el beneficiario demuestre la calidad de beneficiario, por ejemplo, su calidad de hijo, padre, etc.

Cuando una persona se encuentre en una situación así, procede la afiliación oficiosa de beneficiarios y puede solicitar directamente a la EPS, aportando el documento que prueba la calidad de beneficiario, ejemplo, el registro civil de nacimiento, para que lo afilie como beneficiario del cotizante que se niega a inscribirlo; o también puede hacerlo por conducto de las comisarías de familia, los defensores de familia o la Personería Municipal. Esto se hace directamente en la EPS a la que está afiliado el cotizante.

Las EPS están en la obligación de proceder a la inscripción de la persona como beneficiaria para que quede afiliada al sistema de salud. Puede observarse, se trata de una obligación legal y no de un favor familiar.