agosto 05, 2017

Una manera de reencontrarse con uno mismo

Conéctese con la naturaleza

Una de las principales razones por las que te damos este consejo es que tu pequeña pausa diaria a entornos libres y naturales te harán desconectar como no te lo imaginas. Si aprendes a sacar todo el partido de ella, olvidarás por unos minutos tus responsabilidades y sinsabores y te evadirás de las posibles preocupaciones que puedas tener.

Para lograr este objetivo que sólo puede reportarte beneficios a corto y largo plazo, insistimos en que debes desconectar todos los aparatos móviles y dispositivos y así conseguir que la desconexión sea completa (¿de qué nos sirve ir a un bosque y mirar la pantalla móvil o comprobar los e-mails del trabajo, en lugar de evadirnos y observar la naturaleza?) No pienses en nada, deja atrás las responsabilidades y aprende apreciar esos momentos. Hacer una pausa de vez en cuando es vital para poder afrontar mejor nuestros trabajos, que a menudo requieren demasiado de nosotros, y para mantener a raya el estrés y los nervios que tanto nos perjudican. Mucha gente se propone desconectar de todo durante 24 horas y le sienta muy bien. Hacerlo durante media hora al día no te reportará más que cosas positivas.

Después de observar largamente la flora y la fauna de tu región, es muy posible que te pique la curiosidad por saber más. “¿Qué tipo de árbol es este que veo?” o “¿Es ese pájaro un gorrión?” pueden ser algunas de las preguntas que te surjan. Estas pausas en las que intentaremos estar lo más conectados/as posibles con la naturaleza pueden ser asimismo muy instructivas.

Dedíquese tiempo
Esta media hora en la naturaleza propuesta puede hacerse en compañía. Puedes ir con tus hijos, tu pareja, con amigos y así os motivaréis más a cumplir el objetivo diario. Sin embargo, en ocasiones, al menos un par de veces a la semana o lo que tu consideres, viene muy bien hacerlo en soledad. Así podemos perdernos en nuestros pensamientos sin interrupciones y disponer de un tiempo muy valioso para nosotros mismos, sin necesidad de hablar, sino solo observando la naturaleza y relajándonos, haciendo una pausa de todo.

Recargue pilas
Respirar aire fresco (o al menos, salir del estrés y del ambiente de los núcleos urbanos) es necesario para nosotros, tanto a nivel físico como psicológico. Vacíate de todo y siéntete libre en plena naturaleza, alejado/a de todo. Este pequeño ejercicio de observación e introinspección intentando conectarte al máximo con la naturaleza y admirando tu belleza te hará cagar las pilas y te permitirá volver a tus quehaceres con más ganas y motivación. Si tienes un duro examen que preparar o mucho trabajo, quizá es más efectivo hacer una pequeña pausa en un entorno natural que forzarse a continuar y alimentar el estrés. Verás cómo afrontamos el retorno a los quehaceres con mucha más energía. Esta pausa resulta casi milagrosa si logras desconectar de todo y encuentras un sitio bonito, donde te sientas a gusto y, a poder ser, transitado por la menor cantidad posible de gente, sin sonidos artificiales ni distracciones.