junio 29, 2018

Si hay más coca sembrada, habrá más producción de cocaína

Con coca no habrá paz

El nuevo Gobierno Nacional tiene un gran reto en la lucha contra los cultivos ilícitos.

Hay muchas razones por las que el aumento de cultivos ilícitos en Colombia es una mala noticia, pero la principal de ellas es porque mientras haya vastas zonas del país sembradas en coca, la anhelada paz será un imposible.

La coca genera una cadena de violencia que va desde la disputa por el control territorial de las plantaciones, que causa enfrentamientos entre grupos ilegales, muertes y desplazamientos, hasta la guerra que se libra en las calles de los centros urbanos por el control del microtráfico.

Por eso es tan grave el crecimiento del 11% que tuvieron los cultivos ilícitos en Colombia en último año, son ya 209 mil las hectáreas sembradas de coca en todo el territorio nacional.

Si hay más coca sembrada, habrá más producción de cocaína y más violencia generada por los actores que se disputan el control del negocio.

Mientras haya coca, no habrá paz, es claro que las disidencias de las Farc, así como las organizaciones criminales que han surgido en las zonas que otrora controlaba la guerrilla tienen como fin principal el narcotráfico, de allí la importancia de que el nuevo Gobierno Nacional adopte una política ofensiva de erradicación, pues la forma en la que la administración saliente está manejando el problema fracasó.

Y mientras eso se da, es necesario reforzar la estrategia de seguridad en los territorios y en las ciudades que, como Cali, sufren la violencia derivada del negocio de la droga.

O se adopta una estrategia radical, o el país superará los niveles de violencia alcanzados cuando los carteles de Cali y Medellín estaban en apogeo, y el aumento de los envíos de droga al exterior tirará por la borda lo logrado en la recuperación de la imagen internacional del país.