Abril 26, 2017

Avanzando con la tecnología

Heriberto Gonzalez Valencia

Recientemente se publicó un artículo de un reconocido profesor universitario quien decía darse por vencido en la lucha contra la actitud de sus estudiantes frente a los procesos de enseñanza-aprendizaje. Le molestaba mucho ver cómo mientras él hablaba, muchos de los presentes en su clase estaban concentrados en el teléfono, como en las evaluaciones, poco sabían los estudiantes del tema. Finalmente, el saber que muchos no apreciaban el tiempo que él dedicaba a preparar sus clases.

El tema se puede analizar con dos enfoques totalmente diferentes, por un lado está el enfoque tradicional, donde se plantearía todo lo relacionado con la educación tradicional, el respecto por la palabra, la educación donde el profesor es el centro de atención y el estudiante debe concentrarse en el tema planteado en su hora de clase.

Pero al lado totalmente opuesto se plantea todo el cambio que ha tenido la sociedad, y donde la tecnología es un imperativo en todos los campos, el profesor pasó a ser un actor más de la educación y los estudiantes tienen un manejo de sus tiempos totalmente diferentes, que en algunos casos pasan a ser algo atrevidos.

Entonces, ¿dónde queda la educación frente a estos cambios?. Uno de los puntos esenciales, sería tener un balance entre los dos enfoques, el respeto por el otro nunca podrá ser negociado, ninguna tecnología debería pasar por encima de esto. Sin embargo, es necesario que en la educación igual que se ha dado en las sociedades, haya un cambio drástico de mentalidad.

En un porcentaje muy alto, la tecnología es usada por mucha gente, y eso no se puede mirar de una forma diferente en la educación, es así, que se debe adoptar un modelo flexible, donde abarque todas las tendencias actuales y tradicionales, poder aprovechar toda la oferta en un bien común para la educación.