noviembre 14, 2017

Avances en seguridad

Rosa María Agudelo Ayerbe

No podemos desconocer el esfuerzo que viene haciendo la administración para mejorar las condiciones de seguridad de la ciudad.

La reducción en homicidios es valiosa. Lo mismo la de hurto de vehículos. El énfasis en inteligencia y las zonas seguras empiezan a destacarse.

¿Qué impacto puede tener en estos logros la reducción de un 30% en el presupuesto para seguridad del 2018? Históricamente Cali ha hecho bajas inversiones en esta materia, tendencia que se había revertido. Sin que logremos llegar a las metas no deberíamos cambiar ese rumbo.

Se entiende el deseo de la administración de aumentar los recursos en sus proyectos sociales. Sin embargo, la seguridad es trasversal a ellos, incluso para quienes viven en zonas marginales donde el homicidio, las riñas y la micro extorsión acosan.

No conocemos el detalle del plan de inversiones 2018 y la Secretaría de Seguridad no tiene claro qué proyectos se afectarán con el recorte.

Pero eso no es relevante, un 30% es demasiado alto y sin duda irá en detrimento de los avances. La administración va en la mitad del camino.

Cali es muy compleja, tiene más problemas que recursos, por eso la priorización y la perseverancia son claves. El Alcalde es una persona sensible y en la mente tiene que las oportunidades son lo más importante para cambiar la vida de los ciudadanos y eso puede estar motivando el reacomodo de sus presupuestos.

Sin embargo, el riesgo es alto. Los ajustes pueden reversar los avances en seguridad sin que sean significativos los de progreso económico. Un desequilibrio que puede ser otro dolor de cabeza en la relación entre la administración y la ciudadanía.