julio 04, 2018

Una masacre no es un hecho repentino

Argelia, una señal de alerta

masacre en Argelia

Lo ocurrido en zona rural del Cauca es una señal que requiere una respuesta urgente del Estado.

La masacre de siete personas en zona rural del municipio de Argelia, en el departamento del Cauca, debe encender las alarmas de todas las autoridades, pues recuerda un pasado al que Colombia no puede regresar.

La época de las matanzas colectivas es uno de los capítulos más dolorosos de la historia de este país y el caso en cuestión muestra que lejos está la anhelada paz estable y duradera prometida por el presidente Juan Manuel Santos, pues en apartadas zonas rurales del territorio nacional sigue imperando la ley de la violencia.

Una masacre no es un hecho repentino, es una acción premeditada que indica la existencia de actores armados ilegales muy poderosos.

La masacre de Argelia es una prueba irrefutable de que después de la firma del acuerdo con las Farc el Estado colombiano no recuperó el control de las zonas en las que mandaba la guerrilla y permitió que disidencias y nuevas bandas criminales coparan esos espacios en su afán de controlar el narcotráfico y la minería ilegal.

Un país que ha sufrido tanto tiene que hacer un gran esfuerzo para no retornar a ese pasado, por eso el gran reto que le espera al nuevo Gobierno Nacional es frenar el avance de estas estructuras ilegales y retomar el control de las vastas zonas que hoy están bajo el régimen del terror.

El saliente Gobierno tiene una actitud de negación frente a un problema que ya es inocultable y que debe ser enfrentado con contundencia, las Fuerzas Militares, que parecen replegadas, deben volver a estas zonas que están a merced del crimen, o más temprano que tarde las masacres estarán otra vez a la orden del día y el éxodo desde el campo a las ciudades será mayor.