agosto 05, 2018

Habrá compensación arbórea

Árboles y proyectos

Hay que buscar el equilibrio entre las obras físicas y la responsabilidad ambiental.

Las manifestaciones de ciudadanos que se oponen a la ejecución de obras de infraestructura que implican la erradicación de árboles son cada vez más frecuentes, ante el aumento de la conciencia ambiental, lo que implica para autoridades y constructores el reto de planificar y desarrollar proyectos lo más amigables posible con el medio ambiente.

El tema viene a colación a raíz de las protestas realizadas en los últimos días en el sur de la ciudad con motivo de la construcción de la terminal Simón Bolívar del MIO, sobre la vía del mismo nombre entre carreras 61 y 69, donde serán erradicados 162 árboles.

Aunque habrá compensación arbórea, la comunidad se opone a la intervención, pues reclama que la siembra se realice en la misma zona.

Este reclamo, bastante lógico, debería llevar a las autoridades ambientales a establecer un proceso para estos casos que inicie antes de la ejecución de las obras y que involucre a la comunidad.

La mayoría de estos proyectos son planificados con meses o incluso años de anticipación, en ese sentido, ¿por qué esperar hasta la intervención forestal para iniciar la compensanción? ¿Por qué sembrar los árboles de reposición en zonas lejanas a donde se realiza la tala?

La propuesta es que la siembra se anticipe al corte, que se realice en la fase previa a la construcción, en zonas definidas por la comunidad vecina y con el compromiso verificable de cuidado y mantenimiento de los árboles hasta que estén en iguales condiciones de desarrollo a los que fueron talados.

La compensación arbórea no se debe ver como el cumplimiento de un trámite más, debe ser una prioridad dentro del desarrollo de ciudades ambientalmente sostenibles.