Abril 20, 2017

Abril 19

Fabio Cardozo

Imposible no recordar los rostros y sucesos que determinaron mi vida al lado de la gente del M-19. Sigo teniendo en el santuario de mis recuerdos a los comandantes históricos del eme, los que ya partieron sin haber renunciado ni cedido a la arrogancia del poder oligárquico colombiano; pero también tengo la fortuna de contar y sentir en todo el país a un grupo importante de sobrevivientes a los tiempos de la guerra y de la paz.

La gente eme siempre está luchando, desde su trabajo, el arte, la política; desde su esfuerzo social y comunitario. Sienten como yo que nuestro ciclo vital y político no está cerrado, que aún hay capacidad de aporte y que de nuevo la paz nos procura una oportunidad democrática. De nuevo percibimos el llamado de la historia para seguir luchando por las causas populares.

Los del eme siempre fuimos alegres y optimistas, como Bateman, que encontraba salidas provechosas en medio de las adversidades; siempre actuando con imaginación, sin recetas, hasta en su momento final que, a bordo de una avioneta cruzó las nubes para perderse en el infinito y dejarnos metidos en el lío más interesante de nuestras vidas: “la infatigable lucha por la democracia”

Estos días quiero rendirles mi más sentido homenaje a la gente eme, mi familia, mi inspiración, mi fuerza y a Wilson Reyes en particular, mi aguerrido comandante, mi amigo incondicional; un hombre íntegro e irreductible; inteligente y leal como la gente eme. Debo confesarles también que, es mi contradictor mas inclemente, pero lo hace con tal generosidad que cuando se me pasa “la piedra”, me dan ganas de abrazarle.