enero 12, 2018

Por un lado Santos vende el país de las maravillas y por el otro muestran un infierno

A propósito de la cizaña

La frase “Los invito a que dejemos de sembrar cizaña” marcó el primer mensaje del presidente Juan Manuel Santos a los colombianos. Al parecer, para el Jefe de Estado todos los cuestionamientos que se hacen a su gobierno son solo eso, cizaña, que según el diccionario es una “cosa que hace daño a otra, menoscabándola o echándola a perder”.

Si bien la polémica frase indica que Santos vive en el país de las maravillas y no puede o no quiere ver los muchos errores de su gobierno, vale la pena analizar el tema de la cizaña sin apasionamientos, pues el Mandatario podría tener razón parcialmente.

Es claro que al culpar a sus críticos por su mala imagen, el Presidente y su gabinete buscan librarse de responsabilidades en temas en los que han cometido errores de graves consecuencias para el país, como el catastrófico manejo de la economía, el fomento de la corrupción a través de la “mermelada”, el crecimiento desbordado de los cultivos ilícitos y la minería ilegal, etc.

Sin embargo, también hay que reconocer que, en medio del inmenso descrédito de este gobierno, cuya desaprobación ya supera el 80%, según algunas encuestas, hay quienes aprovechan ese ambiente para sacar réditos políticos magnificando errores y criticando más con la intención de destruir que de construir.

En un año electoral es bueno que los colombianos reciban las declaraciones de ambos lados con el beneficio de la duda, porque tanto quienes tratan de ocultar los problemas del país como quienes buscan maximizarlos, ofenden la inteligencia ciudadana.

No se puede permitir que se ponga el país en blanco y negro, porque se puede caer fácilmente en un debate de forma, cuando lo que se requiere ad portas de las elecciones es un debate de fondo.

  • Simon

    La frase dejar de sembrar cizaña la usó Jesús para indicar que dejarán de hacer mal alrededor del bien. La cizaña es yerba mala que crece alrededor de la vid planta de donde se obtiene la uva que luego se usa para hacer vino. A Santos le agradezco que haya develado el verdadero problema del país que es la corrupción. Ya no hay caravanas para ir a la finca ni pescas millonarias, lo que prometía Uribe y consiguió Santos. Más valiente aun, desenmascarar la corrupción a costa de perder su capital político. Ojalá Uribe deje de sembrar cizaña y los colombianos valoremos lo importante que nos deja Santos. Que no es un país mejor sino un país de verdad que debemos mejorar. Nosotros éramos los que estábamos en el país de las maravillas cuando Uribe nos mentía descaradamente con el telón de las FARC mientras la corrupción se apoderó del país. Que nos demos cuenta de la corrupción en el gobierno de Santos no significa que se haya creado en él. Revisen la frase de uribe: confianza inversionista y verán como es que los intereses privados se tomaron el país.