Cali, febrero 22 de 2019. Actualizado: viernes, febrero 22, 2019 22:30

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Listo diagnóstico de especie

A conservar oso andino

Un diagnóstico sobre el estado actual del oso andino, también conocido como oso de anteojos, arrojó un resultado positivo de conservación de esta especie vulnerable y en peligro de extinción en el suroccidente colombiano.

Esa es una de las conclusiones de la primera etapa del proyecto “Conservamos la Vida” en la que durante un año se hizo un diagnóstico de la especie en el corredor entre los Parques Nacionales Naturales de Tatamá, Farallones de Cali y Munchique ubicados en la cordillera Occidental .

María Camila Villegas, directora ejecutiva de la Fundación Grupo Argos indicó que el proyecto “Conservamos la vida” se enfoca en la conservación del oso andino y de él hacen parte la entidad que dirige, Wildlife Conservation Society WCS, la CVC, Parques Nacionales Naturales, Celsia, Epsa,  la Fundación Smurfit y la Fundación Mario Santo Domingo.

La señora Villegas indicó que los núcleos definidos por el proyecto fueron los tres parques naturales, como sus zonas de amortiguación y las comunidades que están en ese corredor.

En ese sentido, indicó le apostaron a un proyecto conjunto de conservación entre organizaciones sociales, públicas y privadas.

“Estamos haciendo gestión de recursos para este proyecto, que es a cinco años, con una inversión estimada de $5 mil millones y aportar desde el conocimiento que tenemos en estos territorios y poder aprender” dijo Villegas.

Róbert Márquez, de WCS manifestó que el proyecto tiene cuatro fases.

La primera es de diagnóstico cuyo objetivo es medir el estado del oso andino y sus amenazas a la especie en el área de estudio de once mil kilómetros.

Viene luego las fases de concertación,  implementación y monitoreo.

“En esta área muestreamos que en aproximadamente 4.117 kilómetros cuadrados y observamos que tenemos una ocupación, una presencia del oso andino importante en la zona” dijo Márquez al indicar que la especie está presente en el 74% de la área diagnosticada, lo que plantea una presencia positiva y un buen estado de las poblaciones en el corredor que es el tamaño mínimo que han determinado de áreas para consevar el oso andino a largo plazo.

Sin embargo, dijo el investigador, hay algunas amenazas en algunos sectores que disminuyen la presencia del oso andino y podría fragmentar la población.
Entre esas amenazas identificadas están la pérdida de hábitat por diferentes motivos como construcción de vías y colonización, por cultivos o para el pastoreo de ganado.

Lo que viene

Una vez terminado el diagnóstico, que tuvo una duración de un año, viene la fase de concertación con la comunidad con el fin de determinar cuáles son las acciones de manejo que se deben llevar a cabo  para disminuir las amenazas.

“Vamos a trabajar con las personas que viven en esas áreas y modificar sus actividades económicas para que mejore su calidad de vida y las áreas donde viven para conservar el oso andino, que una parte de la finca se dedique a la conservación” dijo Márquez quien afirmó que hay voluntad de la gente en colaborar.

En ese sentido María Camila Villegas explicó que es un trabajo de educación ambiental.

Luego viene la tercera fase de implementación, en la que se van  a hacer estas intervenciones planteadas en la concertación, que incluyen hacer conversión de actividades productivas, restaurativas y de comunicación.

En cuarto lugar está la fase de monitoreo, en la que se evalúa lo realizado y el estado del oso andino, particularmente donde hay riesgos.

La especie

El oso Andino, cuyo
nombre científico es Tremarctos ornatus también es conocido como oso de Anteojos, es considerada una especie sombrilla debido a que su conservación lleva a que muchas otras especies sobrevivan.

Es una especie que ayuda a conservar el agua, esparce semillas y ayuda a la regeneración natural de los páramos y bosques andinos.

Esta especie es considerada vulnerable a la extinción y está protegida por el gobierno nacional.

Es un mamífero de gran tamaño, omnívoro, se alimenta principalmente de plantas, entre ellas frutos grasos y en ocasiones animales e insectos y pesa entre 45 y 170 kilos.

Vive desde Venezuela hasta Bolivia, pasando por Colombia, Ecuador y Perú, vive entre los 200 metros hasta los 4.800 metros sobre el nivel del mar.

Las hembras son más pequeñas y tienen de dos a cuatro crías, son muy buenos trepadores.

Se caracterizan por la mancha que tienen en el rostro y que llega hasta su pecho por lo que muchas veces se llama oso de anteojos.

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Proverbio árabe
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